A veces vivo tan de prisa que el alma se me escapa, cuando vuelvo mis ojos, la encuentro envolviendo la tuya y cuando regreso mis ojos otra vez, te encuentro a ti, buscando tu alma y abrazándome, de todo cuanto miro, de lo que dejo atrás, espero ser testigo de verte un día más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario