Detrás de todo el horizonte
De mis más amadas melodías
La habitante de mis sueños más hermosos
Tú ave mística vestida de aurora
Detrás de mis más intrigantes canciones
De la incontenible sed de mi alma
Y la escondida poesía de mi voz
Desciende suave tu mirada
Con el resplandor de un millón de amaneceres
Me hablas aguda, mar picado, mar en calma
Tu sonrisa, gotas de rocío
Castigan lento, furtivo, inesperado
Tu sonido, es un cielo nuevo a cada instante
empapa mis oidos de universo
De estrellas jadeantes que no descansan
De trinos de luz que encienden mi llama
Y nieve celeste, que exita, que amansa
No hay comentarios:
Publicar un comentario